
En una época en la que muchas personas se van de vacaciones, aumentan los panoramas al aire libre y se usa ropa más ligera, también suele crecer la presión por “verse bien”. En ese contexto aparecen las dietas exprés y las reglas estrictas de alimentación, que a la larga suelen pasar la cuenta y afectar el bienestar.
Desde la clínica estética Nutrición Cuerpo y Alma (NCA), enfatizan que el foco no está en dietas estrictas ni en cambios exprés, sino en acompañar a las personas a construir hábitos reales, sostenibles y personalizados, que mejoren energía, digestión y bienestar emocional, sin caer en extremos.
En NCA, Pamela Barrientos, nutricionista y fundadora, propone una guía de hábitos simples para aplicar este verano 2026.
Hábitos saludables
Más que “portarse bien”, la clave está en ordenar lo básico para que el cuerpo funcione mejor y la mente se calme:
- Hidratación con intención: en días de calor, priorizar agua durante el día y ente comidas, ayuda a mantener energía, digestión y concentración.
- Comidas que sostienen: construir platos con equilibrio, proteínas, carbohidratos y grasas saludables, para evitar picoteos por ansiedad y llegar con más calma a cenas y eventos.
- Movimiento que se disfrute: caminar, nadar, entrenar suave o hacer deporte; lo importante es la constancia y el placer, no “quemar” lo que se comió.
- Descanso y rutina flexible: el verano cambia horarios, pero dormir mejor y mantener cierta estructura ayuda a regular apetito, ánimo y ansiedad.
- Disfrute consciente: helados, asados, aperitivos y salidas también son parte del verano.
“El objetivo no debería ser achicarte en el verano, sino sentirte bien en tu cuerpo. Cuando hacemos dietas extremas, lo más común es terminar con más ansiedad, culpa y desorden. En cambio, si trabajamos hábitos simples y sostenibles en el tiempo, se puede disfrutar comidas y panoramas sin castigos ni restricciones”, señala Pamela Barrientos, nutricionista y fundadora de NCA.
Este verano 2026, la invitación es clara: menos presión, más bienestar. Porque cuando tu rutina se arma desde el autocuidado, disfrutar deja de sentirse como un “permiso” y se convierte en parte natural de una vida saludable.



