Día de los Enamorados: Hábitos saludables para compartir en pareja que fortalecen la relación

Cómo compartir cuidados de la salud física y el bienestar emocional contribuye a una relación más cercana.
Compartir hábitos saludables en el día a día va más allá de una
elección práctica: es una forma de fortalecer la relación. “Cuando la pareja comparte
momentos de cuidado del cuerpo y la mente, se crea un entorno de apoyo, compañerismo y
motivación mutua”, señala la nutricionista y coach nutricional Fabiana Cremer, integrante del
Consejo Consultivo de Nutrición de Herbalife.
En este Día de San Valentín, algunas actitudes ayudan a transformar la rutina en tiempo de
calidad en pareja y a fortalecer la salud y el vínculo emocional.
Cocinar juntos
Un estudio publicado en Annals of Behavioral Medicine muestra que los hábitos de salud
practicados en conjunto, incluidas las comidas, se asocian con mayor satisfacción en la relación
y comportamientos más alineados entre la pareja. “Además, incluso pueden incentivar
elecciones más equilibradas”, agrega la nutricionista. El momento de cocinar permite planificar
menús, dividir responsabilidades y probar nuevos sabores, convirtiendo la alimentación en un
acto de cuidado compartido.
Practicar ejercicio
Una investigación publicada en la revista Acta Psychologica indica que las personas que
reciben incentivo, compañía o estímulo de su cónyuge o pareja tienden a ejercitarse con
mayor frecuencia y durante más tiempo, además de tener más probabilidades de alcanzar las
recomendaciones semanales de actividad física. Esto ocurre porque estos comportamientos
crean un compromiso compartido y funcionan como incentivo mutuo. “Es aún mejor cuando la
pareja comparte un deporte en común. Pero, cuando no es el caso, salir a caminar es una
excelente opción para generar una comunicación más cercana.”
Compartir el desayuno
Empezar el día juntos, con una comida tranquila y equilibrada, ayuda a alinear expectativas y a
reducir el estrés desde las primeras horas. Este momento favorece la cercanía y la organización
de la rutina. “Además, realizar un desayuno saludable suele asociarse con una mejor calidad
de la alimentación a lo largo del día”, afirma Fabiana.
Realizar actividad al aire libre
Un estudio en el área de la salud indica que las actividades recreativas compartidas
exclusivamente entre la pareja se asocian con una mayor satisfacción y calidad en la relación,
especialmente cuando implican tiempo de calidad y cercanía física. Aprovechar un día soleado
para salir a caminar al aire libre, a solas o con las mascotas, puede convertirse en una
experiencia especial para la pareja.
Crear pequeños rituales diarios
Algunos minutos de masaje, una lectura en pareja, reflexionar sobre las noticias del día, un té
antes de dormir o incluso una charla cercana ayudan a mantener la conexión emocional. Estos
momentos fortalecen la intimidad y funcionan como anclas de cuidado mutuo, especialmente
en rutinas agitadas.
Definir objetivos de salud en común
Tener metas compartidas, como moverse más o mejorar la alimentación para reducir grasa
corporal o ganar masa muscular, refuerza el sentido de compañerismo. Un estudio basado en
el English Longitudinal Study of Ageing, publicado en la revista JAMA, muestra que los cambios
positivos adoptados por uno de los miembros de la pareja aumentan significativamente la
probabilidad de que el otro también mejore sus comportamientos de salud, haciendo que
estas transformaciones sean más duraderas cuando se viven en conjunto.



