
En la cuenta regresiva del fin de semana largo, la Dra. Sylvia Márquez, gastroenteróloga de Clínica INDISA, entrega las claves para un consumo seguro: comprar siempre en lugares autorizados, verificar la frescura mediante el olfato y el tacto, y nunca romper la cadena de frío.
Cada festividad suele contar con su
gastronomía tradicional: los dulces en Halloween, los asados en Fiestas Patrias, y diversas
costumbres en Año Nuevo que incluyen alimentos como uvas y lentejas. Para Semana
Santa, los mariscos son el alimento preferido. Sin embargo, para evitar riesgos en su
consumo, es fundamental una adecuada higiene y manipulación de estos alimentos.
Para que cada persona pueda disfrutar del fin de semana largo sin
preocupaciones, la gastroenteróloga de Clínica INDISA, la Dra. Sylvia Márquez, entregó
tres recomendaciones esenciales:
- ¿Dónde compro los mariscos?
Adquirir pescados y mariscos en establecimientos reconocidos es fundamental.
Estos deben estar sujetos a control sanitario periódico, como supermercados y
pescaderías patentadas. “Uno de los errores más comunes es no preocuparse por la
procedencia de lo que estamos comprando. No solo debemos fijarnos en la higiene visible
del lugar, sino también asegurarnos de que el establecimiento sea confiable y de calidad”,
comentó la Dra. Márquez.
Es importante verificar que las instalaciones estén sanitizadas y que los
encargados utilicen guantes y mascarillas al manipular los alimentos. - ¿Cómo se ven? ¿Cómo deben oler?
Al seleccionar los productos que serán cocinados, hay que asegurarse de que
tengan buen aspecto y aroma. Se debe rechazar cualquier marisco o pescado que
presente coloración anormal o un olor fuerte. “Los sentidos son nuestra primera
herramienta de diagnóstico, incluso antes de consumir los alimentos” agregó la
gastroenteróloga de Clínica INDISA
Si son mariscos frescos, estos deberían estar vivos, lo que puede comprobarse
mediante el tacto: por ejemplo, las conchas deben cerrarse al tocarlas, y siempre deben
tener un suave olor a mar. - ¿A qué temperatura se deben conservar?
Uno de los aspectos más importantes al consumir productos marinos es
mantenerlos refrigerados y no romper la cadena de frío. En los mesones con hielo, estos
deben encontrarse de al menos a – 3°C, mientras que los congelados exhibidos en vitrinas
deben estar a -18°C. “La congelación impide la multiplicación bacteriana y asegura la
conservación de estos alimentos, manteniendo su calidad original”, recomendó la
especialista.
El trabajo no termina en la pescadería: al comprar los alimentos es fundamental
mantener la cadena de frío. Pueden transportarse en una bolsa refrigerada y deben
colocarse inmediatamente en el refrigerador al llegar a casa, para que estén en perfectas
condiciones al momento de consumirlos.
¿Qué hacer si uno está intoxicado?
La intoxicación causada por productos marinos es una condición que debe
tomarse con seriedad, ya que puede ser grave e incluso mortal. Algunos síntomas que
pueden presentarse entre 2 y 12 horas después de consumirlos son:
● Cólicos abdominales.
● Diarrea (intensa y acuosa, y más preocupante si es con sangre).
● Náuseas y vómitos.
● Fiebre y deshidratación.
Una persona que presenta síntomas graves debe ser llevada a un centro médico
inmediatamente. Clínica INDISA cuenta con un equipo de gastroenterología altamente
calificado para abordar desde el diagnóstico hasta la recuperación de pacientes con este
tipo de complicaciones, reiterando su compromiso con el cuidado de la salud.



