
Modelos como el Traction Avant, el GS o el CX marcaron distintas etapas en la historia de Citroën. El nuevo C5 Aircross recoge esa herencia y la adapta a las necesidades actuales de los conductores, en uno de los lanzamientos más importantes de la marca en Chile durante este año.
Citroën presentó en Chile el nuevo C5 Aircross, uno de los lanzamientos más importantes de la marca durante este año y un modelo que resume una de las ideas que la han acompañado durante más de un siglo: hacer del confort una parte esencial de la experiencia de viajar.
Fabricado en Rennes, Francia, y desarrollado sobre la plataforma STLA Medium, el nuevo SUV llega para reforzar la evolución del portafolio de Citroën en el país con una propuesta que combina habitabilidad, tecnología y bienestar a bordo. Más que incorporar nuevas funciones o equipamientos, el C5 Aircross busca ofrecer una experiencia pensada para que conductor y pasajeros disfruten cada trayecto de manera más cómoda, intuitiva y relajada.
Esa visión del confort se expresa en distintos aspectos del vehículo. Desde la suspensión con Amortiguadores Progresivos Hidráulicos® y los asientos Citroën Advanced Comfort, hasta soluciones orientadas al bienestar cotidiano, como la climatización automática de doble zona, el sistema purificador de aire del habitáculo, una interfaz digital diseñada para facilitar la interacción con el vehículo y tecnologías que contribuyen a reducir la carga de conducción. El resultado es una experiencia donde diseño, tecnología y confort trabajan de manera integrada para mejorar el tiempo que las personas pasan a bordo.
La propuesta se complementa con una pantalla central Full HD de 13 pulgadas, cuadro de instrumentos digital de 10 pulgadas, conectividad Wi-Fi Mirror Screen, control por voz y cargador inalámbrico para smartphones. En la versión Max, además, incorpora Head-Up Display extendido, iluminación Citroën Matrix LED, sistema Vision Park 360, portón trasero manos libres y techo panorámico de apertura.
Esta búsqueda por mejorar la experiencia a bordo no comenzó con el C5 Aircross. Forma parte de una historia que ha acompañado a Citroën desde sus orígenes y que se ha expresado de distintas maneras a lo largo de más de cien años.
En 1934, el Traction Avant marcó un punto de inflexión en la historia del automóvil al convertirse en uno de los primeros vehículos producidos en serie en combinar tracción delantera, frenos hidráulicos, suspensión independiente y carrocería monocasco. Estas innovaciones contribuyeron a mejorar la estabilidad, la seguridad y el comportamiento dinámico de los vehículos de su época.
Décadas más tarde, esa misma visión se reflejó en modelos como el Citroën GS, elegido Auto del Año en Europa en 1971. El modelo incorporó tecnologías como frenos de disco en las cuatro ruedas, columna de dirección colapsable y suspensión hidroneumática, acercando avances técnicos que entonces estaban reservados a segmentos superiores.
El concepto de bienestar continuó evolucionando con el Citroën CX, distinguido como Auto del Año en Europa en 1975. Su diseño aerodinámico y soluciones como la dirección DIRAVI, con asistencia variable y autocentrado, reforzaron la búsqueda de una experiencia de conducción más confortable y diferenciada.
En los años noventa, esta filosofía encontró una nueva expresión en el Xantia Activa, que integró sistemas electrónicos asociados a la suspensión hidroneumática para controlar el balanceo de la carrocería y seguir avanzando en el desarrollo de soluciones orientadas al confort y la seguridad.
Hoy, el nuevo C5 Aircross recoge esa herencia y la proyecta hacia una nueva generación de conductores, reafirmando una filosofía que ha acompañado a la marca durante generaciones: desarrollar soluciones pensadas para las personas, manteniendo el confort como uno de los pilares fundamentales de la experiencia de conducción.



