
- Permanecer muchas horas sentado en un avión, bus o automóvil puede aumentar el
riesgo de desarrollar una trombosis venosa profunda, una condición que puede tener
complicaciones como una embolia pulmonar. En el marco del Día Mundial de la
Trombosis, un especialista explica los factores de riesgo y entrega recomendaciones
para prevenirla.
Si ya estás planeando tus próximas vacaciones,
especialmente si pasarás varias horas sentado en un avión, bus o automóvil, hay un factor
al que conviene prestar atención: la inmovilidad. Permanecer mucho tiempo sin mover
las piernas puede aumentar el riesgo de desarrollar una trombosis venosa profunda (TVP),
una condición que puede tener complicaciones como una embolia pulmonar.
La trombosis es un término amplio que describe la formación de un coágulo
dentro de un vaso sanguíneo. En el caso de la trombosis venosa profunda (TVP), el
coágulo se forma en una vena profunda, generalmente de las piernas.
“Uno de los aspectos que debemos considerar es que permanecer muchas horas
sin mover las piernas puede favorecer la formación de un coágulo en las venas profundas.
Esto es especialmente relevante en personas que pasan largos períodos sentadas, ya sea
por trabajo, viajes o inmovilidad”, explica el cirujano vascular y endovascular de Clínica
INDISA, Dr. Ricardo Olguín.
¿Por qué un viaje largo puede aumentar el riesgo?
Las venas de las piernas deben llevar la sangre de regreso hacia el corazón, y el
movimiento de los músculos ayuda a impulsar este flujo. Cuando una persona permanece
muchas horas inmóvil, este mecanismo se vuelve menos eficiente.
Por eso, los viajes prolongados en avión, bus o automóvil pueden aumentar el
riesgo de TVP, principalmente por el tiempo que se permanece sentado. Esto aumenta si
hay otros factores asociados como sobrepeso, obesidad, tabaquismo. Lo mismo puede
ocurrir en personas que pasan gran parte de su jornada laboral sin moverse.}
Durante un viaje largo, es recomendable evitar permanecer inmóvil por varias
horas. Cuando las condiciones lo permitan, conviene levantarse y caminar
periódicamente; si no es posible, también se pueden mover los pies y las piernas mientras
se permanece sentado. Es fundamental el uso de medias de compresión graduada y
beber abundante agua.
Las personas que tienen factores de riesgo para TVP pueden consultar
previamente con un profesional de salud para saber si necesitan medidas adicionales.
La principal complicación: la embolia pulmonar
Una de las principales preocupaciones frente a una TVP es que el coágulo pueda
desprenderse, desplazarse hasta los pulmones y provocar una embolia pulmonar.
No todas las personas con TVP desarrollarán esta complicación, por lo que, cuando
se diagnostica una trombosis, es necesario evaluar las características y factores de riesgo
de cada paciente.
“La trombosis venosa profunda tiene como principal complicación la embolia
pulmonar. Por eso, cuando diagnosticamos una trombosis, no solamente nos interesa saber dónde está el trombo, sino también evaluar el riesgo que tiene ese paciente de
desarrollar una embolia y definir el manejo que corresponde”, señala el Dr. Olguín.
¿Qué otros factores aumentan el riesgo y cómo reconocerla?
La inmovilidad no es el único factor asociado a una TVP. También pueden influir el
uso de estrógenos, el embarazo, algunos tipos de cáncer y sus tratamientos, el
tabaquismo, el sobrepeso u obesidad y la hospitalización.
Entre sus manifestaciones más frecuentes se encuentra la hinchazón de una
pierna, que puede acompañarse de dolor o sensibilidad, aumento de temperatura o
cambios en la coloración de la piel. Estos síntomas no son exclusivos de una trombosis,
por lo que requieren una evaluación médica para determinar su causa.
Si aparece hinchazón o dolor reciente en una pierna, es importante consultar. En
tanto, síntomas como dificultad respiratoria repentina, dolor en el pecho, desmayo o tos
con sangre requieren acudir de inmediato a un servicio de urgencia para descartar que la
causa sea una embolia pulmonar.



