
En medio del sistema frontal que afecta a gran parte de Chile con lluvias, bajas temperaturas y fuertes vientos, la pediatra de Clínica INDISA, Dra. Jimena Yañez, entrega recomendaciones para abrigar correctamente a los niños y protegerlos del frío durante estos días.
El sistema frontal que afecta a gran parte del país ha traído intensas lluvias, bajas temperaturas y fuertes vientos, obligando a muchas familias a enfrentar un desafío cotidiano: cómo vestir adecuadamente a los niños para protegerlos del frío. Aunque la primera reacción suele ser sumar más capas de ropa, los especialistas advierten que el exceso de abrigo también puede afectar su bienestar, especialmente cuando los menores pasan del exterior a espacios calefaccionados o realizan actividad física.
“Lo importante no es que los niños usen la mayor cantidad de ropa posible, sino que puedan adaptar su vestimenta a los cambios de temperatura que experimentan durante el día. El exceso de abrigo también puede provocar sobrecalentamiento, especialmente cuando pasan del frío exterior a espacios calefaccionados o realizan actividad física”, explica la pediatra de Clínica INDISA, Dra. Jimena Yañez.
Consejos prácticos para enfrentar estos días
Durante jornadas como las que vive actualmente gran parte del país, una de las principales recomendaciones es vestir a los niños con ropa que pueda retirarse o añadirse fácilmente según cambien las condiciones. Para el colegio, se recomienda optar por chaquetas con cierre en lugar de botones y enviar una capa adicional liviana en la mochila para que puedan regular su temperatura durante la jornada.
En actividades deportivas, es importante considerar que el ejercicio eleva rápidamente la temperatura corporal. Por ello, conviene vestir al niño como si hiciera aproximadamente 5 °C más que la temperatura real y considerar una muda de ropa seca para después de la actividad, especialmente en días lluviosos.
Durante la noche, la temperatura ideal para dormir se sitúa entre los 18 y 20 °C. Un pijama de algodón y una manta adecuada suelen ser suficientes para mantener un buen confort térmico.
El sistema de capas: la mejor estrategia para el invierno
El sistema de capas es una estrategia recomendada por los especialistas porque permite regular la temperatura corporal de acuerdo con las condiciones del entorno y la actividad que realiza el niño.
Para implementarlo correctamente, se recomienda:
- Primera capa: en contacto con la piel, de materiales que absorban la humedad y se sequen rápidamente, como fibras sintéticas o lana merino. El algodón no es la mejor opción para actividades al aire libre porque retiene la humedad.
- Segunda capa: polerones o chalecos que entreguen aislamiento térmico sin generar exceso de calor.
- Capa exterior: una parka o chaqueta impermeable que proteja del viento y la lluvia.
Cómo reconocer si un niño está bien abrigado
El cuerpo infantil entrega señales claras sobre su estado térmico. La sudoración en la nuca o espalda, la irritabilidad, el cansancio y la piel caliente al tacto pueden indicar sobrecalentamiento. En cambio, la piel pálida, los temblores leves o las quejas de frío suelen ser señales de que necesita mayor abrigo.
También es importante prestar especial atención a la cabeza, el cuello, las manos, los pies y el torso, ya que son las zonas por donde se pierde más calor. Aunque poco frecuentes, signos como labios o dedos azulados, palidez extrema, somnolencia inusual tras la exposición al frío, piel muy caliente y seca, mareos o confusión requieren atención médica inmediata.
“El sistema de capas sigue siendo la mejor estrategia para esta época del año, porque permite agregar o quitar ropa según las condiciones climáticas y la actividad del niño. Además, es importante observar señales como la sudoración excesiva, la irritabilidad o los temblores, ya que el propio cuerpo entrega información sobre si está bien protegido frente al frío”, concluye la Dra. Jimena Yañez.
En Clínica INDISA contamos con especialistas en Pediatría preparados para orientar a las familias sobre el cuidado de los niños durante el invierno, entregando recomendaciones para prevenir complicaciones asociadas al frío y promoviendo medidas que contribuyan a proteger su salud y bienestar.



