
En Chile se diagnostican más de 4.300 nuevos casos de cáncer de pulmón cada año
y cerca de 3.600 personas fallecen por esta enfermedad. Aunque el tabaquismo
continúa siendo el principal factor de riesgo, especialistas advierten que existen otros
elementos que también pueden influir en su desarrollo y llaman a no ignorar
síntomas persistentes.
El cáncer de pulmón continúa siendo una de las
principales causas de muerte por cáncer en el país. Según las estimaciones del Global
Cancer Observatory (GLOBOCAN), cada año se diagnostican más de 4.300 nuevos casos
en Chile y cerca de 3.600 personas fallecen por esta enfermedad, lo que equivale a
alrededor de diez muertes al día.
A pesar de los avances en diagnóstico y tratamiento, uno de los principales
desafíos sigue siendo detectarlo a tiempo. En muchos pacientes, los primeros síntomas
son inespecíficos o aparecen cuando la enfermedad ya se encuentra en etapas más
avanzadas, lo que puede retrasar el inicio del tratamiento.
“Hoy el gran desafío ya no es solo contar con mejores tratamientos, sino lograr que
los pacientes lleguen antes al diagnóstico. Mientras más temprano detectemos un cáncer
de pulmón, mayores son las posibilidades de ofrecer tratamientos con intención curativa
o alternativas terapéuticas más efectivas”, explica el oncólogo médico de Clínica INDISA,
Dr. Damián Hannois.
¿Qué síntomas no deberían pasarse por alto?
En sus etapas iniciales, el cáncer de pulmón puede no producir síntomas o
confundirse con enfermedades respiratorias frecuentes. Por eso, los especialistas
recomiendan consultar cuando aparecen signos que persisten en el tiempo o no tienen
una causa clara.
Entre ellos destacan:
● Tos persistente.
● Tos con sangre.
● Dolor en el pecho.
● Falta de aire.
● Ronquera.
● Baja de peso sin causa aparente.
● Infecciones respiratorias repetidas.
“Muchas personas atribuyen estos síntomas a un resfrío prolongado, una
bronquitis o incluso al cigarro. Cuando persisten por varias semanas o comienzan a
empeorar, es importante realizar una evaluación médica para descartar
enfermedades de mayor complejidad”, señala el oncólogo médico de Clínica
INDISA.
El tabaco sigue siendo el principal factor de riesgo, pero no es el único
El consumo de tabaco continúa siendo la principal causa de cáncer de pulmón y
dejar de fumar sigue siendo la medida preventiva más importante. Sin embargo, hoy se
sabe que también existen pacientes que desarrollan esta enfermedad sin haber fumado.
Una revisión científica publicada en la revista Cancer Journal for Clinicians señala
que entre un 10% y un 20% de los casos ocurre en personas que nunca han fumado. Entre
los factores que pueden aumentar el riesgo se encuentran la exposición al humo de
segunda mano, el gas radón, la contaminación ambiental, algunas exposiciones laborales
y los antecedentes familiares.
Un diagnóstico más preciso permite tratamientos más personalizados
El tratamiento del cáncer de pulmón ha evolucionado de manera importante
durante la última década. Hoy, además de identificar el tipo de tumor, es posible realizar
estudios que permiten conocer características específicas de cada cáncer y seleccionar
terapias más personalizadas cuando corresponde.
Esto ha permitido ampliar las alternativas terapéuticas disponibles, incorporando
estrategias como terapias dirigidas e inmunoterapia en pacientes seleccionados.
“Hoy no tratamos todos los cánceres de pulmón de la misma manera. Gracias a la
caracterización molecular del tumor y al desarrollo de nuevas terapias, podemos ofrecer
tratamientos cada vez más personalizados. Por eso, un diagnóstico oportuno no solo
aumenta las posibilidades de tratar la enfermedad, sino también de acceder a alternativas
terapéuticas más específicas para cada paciente”, concluye el Dr. Hannois.



